Convocatoria cerrada

Horarios espacios expositivos

9-12 de octubre: 10-14 h y 16-20 h

13-15 de octubre: visitas guiadas con reserva previa

Amo la vida, amo a mi gente de Joan Guerrero

Centre Cultural i d’Esbarjo

“Amo la vida por encima de cualquier cosa y, sobre todo, amo a mi gente…

Amo la fotografía porque su fidelidad me mantiene vivo y me permite

vivir una relación que me da razón de ser.

Deseo ser honesto y directo…”.

J.G.

 “Joan Guerrero habla del mundo tangible, de la realidad ligada invisiblemente al alma; habla de aquello que es el otro, convencido, en su caso, de que el otro es él mismo”. De esta manera se refería Josep Gol a la obra y a la persona de Joan Guerrero, como algo indistinto, como un todo que se proyecta y refleja en su entorno.

El catálogo del que recojo la cita de Gol fue editado por la Asociación de Fotógrafos de Prensa y Comunicación en el año 1992. Casi treinta años después, su vigencia no ha cambiado ni una coma.

Joan y su entorno siguen fusionándose a través de sus imágenes a fuerza de coherencia. A sus 81 años, sigue colgándose la cámara al salir de casa dispuesto a dejarse cautivar por los detalles de la realidad que le ofrece su periferia urbana, su barrio de inmigrantes: “Lo cotidiano no te hace ver la grandeza de algo que tienes a la puerta de tu casa”, nos dice. Con sus imágenes nos invita no solo a contemplar lo “cotidiano”, sino a buscar y entender su “grandeza”.

La selección de imágenes que presentamos en esta muestra no pretende resumir el extenso trabajo de Joan Guerrero; cualquier otro espacio se quedaría igualmente limitado. Pero cada una de sus fotografías nos sirve como referente de una fotografía documental de proximidad.

Isidre Puntí – Director del SantPolDoc

Mans negres en palmell blanc de Josep Gol

Carrer Nou

Febrero de 1982. Cementerio de Sant Pol de Mar. Entierro de un senegalés trabajador de la tierra junto a lápidas blancas de familias santpolenses.

Este hecho fue el principio de estas imágenes que presento con la intención de recuperar la memoria.

Negras manos de palmas blancas que venían de Gambia, Senegal, Guinea, buscando un futuro mejor para ellos y sus familias. Más de un continente lleno de trabas para poder trabajar las tierras del Maresme, que pedían manos para crear riqueza y vida.

En un mar de cerros ondulados rodeados por el Montnegre y bañados por el Mediterráneo, infinidad de invernaderos blancos escondían manos que recogían frutos rojos, dulces y carnosos: las fresas eran el oro y la plata.

En tren o en bicicleta desde Mataró, Calella y otras poblaciones de la zona, a Sant Pol de Mar y Sant Cebrià llegaban para encontrarse con propietarios de tierras que necesitaban su cuerpo joven y fuerte para arreglar y ordenar una tierra extraña a dos mil kilómetros de su casa.

Algunos, los más afortunados, creaban una pequeña comunidad a los alrededores de una barraca para pasar la noche, cocinar y hablar, y reírse con juegos de mesa, como era el caso de Can Rata.

Los domingos, unos cuantos, junto a la carretera y frente a la Cooperativa Agrícola, jugaban partidos de fútbol, en los que también participaban chicos de su edad del pueblo. Un buen ejemplo de convivencia que hacía que la injusticia fuera más soportable.

Han pasado 40 años y me pregunto: ¿dónde están ahora? ¿Tenemos hijos suyos, junto a nosotros, con un futuro?”

The Land of Conflict de Avijit Ghosh

Proyecto ganador de la convocatoria Premio Joan Guerrero

Museu de Pintura

Sundarbans, Patrimonio Mundial de la UNESCO, no solo es el manglar más grande del mundo, también es una de las principales reservas de manglares para el tigre de Bengala, especie en peligro de extinción.

Con una extensión de más de 10 200 kilómetros cuadrados, el delta de los bosques de manglares se extiende por la India y Bangladesh.

Muchas islas indianas de Sundarbans se han vuelto deshabitadas debido al cambio climático. El nivel del mar ha aumentado en un promedio de 3 centímetros cada año durante las últimas dos décadas, provocando una de las tasas de erosión costera más rápidas del mundo. En la última década, el aumento constante de la temperatura de la superficie del mar también ha provocado la intensificación de ciclones severos, como el Amphan (2020) y el Yaas (2021), que devastaron Sundarbans y sus habitantes por completo.

Los terraplenes de barro, que supuestamente deberían proteger las aldeas de las altas mareas, han demostrado ser inútiles. El agua salina va destruyendo las tierras agrícolas. Los habitantes se ven obligados a migrar o a depender de los recursos que les ofrece la selva, como la recolección de miel, la pesca y la caza de cangrejos.

El alto nivel del agua salina destruye los manglares y también borra el principal recurso alimenticio de animales como el ciervo, a su vez presa de los tigres de Sundarbans. Estos últimos, que, por las recurrentes inundaciones, han desarrollado la capacidad de nadar, cruzan los ríos y penetran en las aldeas a la búsqueda de presas fáciles: sus habitantes. Solo en 2020 ha habido oficialmente 21 muertes y 50 extraoficiales. Pero el gobierno otorga una compensación monetaria solo cuando las víctimas se adentran en zonas prohibidas.

Aún se ha hablado muy poco del vínculo entre cambio climático y el conflicto entre humanos y tigres en esta región.

Avijit Ghosh

Autoretrato

Fotoperiodista independiente de 28 años que vive en Calcuta (India). Su trabajo se centra principalmente en el impacto socioambiental del cambio climático y en las cuestiones humanitarias.

Nació y se crió en un pueblo rural de Bengala Occidental y más tarde se mudó a un suburbio de Calcuta para obtener su licenciatura en artes. Posteriormente, cursó su diploma en Trabajo Social y también en Fotografía. Más tarde colaboró con un periódico local (2015).

Actualmente colabora con SOPA Images, que distribuye sus fotografías en agencias como Getty Images y AP.Su trabajo ha sido publicado en informativos como BBC, Huffington Post, CNN, Bloomberg y muchos otros.

Su obra ha sido premiada en concursos de fotografía organizados por entidades como la ONU, la UNESCO y la Convención de Ramsar. Algunas de sus obras se han exhibido internacionalmente.

Atrapats de Mireia Comas

Proyecto finalista de la convocatoria Premio Joan Guerrero

Museu de Pintura

Cuando empezó el estado de alarma conocí a un grupo de chicos que vienen de Marruecos y viven en Terrassa (mi ciudad) en situación irregular. Se tuvieron que confinar en una nave abandonada, sin agua, sucia y llena de ratas.

Encerrados sin poder conseguir sus necesidades más básicas, ya que normalmente buscan chatarra y objetos de segunda mano en contenedores de la ciudad para vender y sacarse los 5 o 10 euros diarios para comer y fumar.

Son un grupo de 14 jóvenes, cuyos nombres no quieren revelar, pero que se podrían llamar Joan, Miquel, David, Marc o Pere. No hay que saber el nombre para conocer su historia, para entender que, al lado de casa, tenemos a unos jóvenes que viven en la miseria, que sufren cada día. Están atrapados en un sistema que los rechaza en una ciudad en la que son ignorados.

La ley de extranjería les obliga a quedarse un mínimo de tres años en situación irregular: el primer paso para conseguir el permiso de residencia es tener el empadronamiento, un derecho muy básico que numerosos ayuntamientos de Cataluña niegan o al que ponen multitudes de trabas para que las personas sin domicilio fijo lo puedan conseguir.

Sin el empadronamiento no tienen derecho a la sanidad ni a la educación; sin el empadronamiento no tienen ningún derecho como ciudadanos.

En Terrassa actualmente hay más de 150 jóvenes en esta situación. Atrapados.

Mireia Comas

Fotógrafa documental y fotoperiodista freelance con sede en Terrassa (Barcelona), su obra se centra, principalmente, en los movimientos sociales de su país y en la denuncia de las injusticias de los más vulnerables.

Ha cursado sus estudios fotográficos en el IEFC (Institut d’Estudis Fotogràfics de Catalunya) y tiene un posgrado de fotoperiodismo en la UAB (Universitat Autònoma de Barcelona). Ha completado su formación con cursos y seminarios monográficos sobre fotografía de viajes, fotografía de autor y fotoperiodismo.

Desde 2003 y como profesional autónoma, ha colaborado con entidades públicas y privadas tanto para la realización de servicios fotográficos como de talleres de fotografía.

Ha colaborado con medios como, por ejemplo, El País, La Vanguardia, El Món y El Nacional.

Su trabajo ha sido reconocido con la concesión de becas y premiado en varios concursos, como, por ejemplo, el Premio Repsol de fotografía castellera, organizado por el Fòrum Casteller, y el Concurso “Todos somos diferentes”, organizado por la Fundación de Derechos Civiles y el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.

mireiacomas.cat

Retrato de Isidre Garcia Puntí

Hores (tristes) de Prat de David Airob

Proyecto finalista de la convocatoria Premio Joan Guerrero

Museu de Pintura

El 17 de noviembre de 2019, China notificó el primer caso de contagio por un virus desconocido. Desde allí, se propagó con gran rapidez por todo el planeta, dando lugar a una pandemia mortífera.

Poco imaginábamos que aquellos primeros contagios por el COVID-19 que provenían de Wuhan cambiarían tanto nuestra forma de vida.

En cuanto se declaró el estado de alarma en España, decidí fotografiar cómo se vivió esa excepcionalidad en el Prat de Llobregat, lugar donde vivo. El virus no diferenciaba entre territorios, y me pareció importante quedarme en mi ciudad para explicar, de primera mano, cómo la pandemia afectaba a sus habitantes y su entorno, fotografiar las visitas domiciliarias de los sanitarios, las noches en soledad iluminadas por las cruces verdes de las farmacias de guardia, los entierros en soledad, el miedo y el sufrimiento colectivo.

Pero también quise ser testimonio de cómo la vida se iba adaptando a la crisis sanitaria y, a medida que avanzaban los meses, luchábamos por la vida y no renunciábamos a una Navidad extraña, al inicio de un curso escolar sin abrazos de bienvenida, a la celebración de unas elecciones bajo estrictas medidas de seguridad y tampoco a la esperanza, con la llegada de las primeras vacunas.

Retrato de Paul Mac Manus

David Airob ha sido fotógrafo de La Vanguardia desde 1990 hasta 2018 cubriendo todo tipo de informaciones: política, internacional, deportes, etc. Paralelamente a su trabajo en este periódico del que fue redactor jefe de la sección de Fotografía, ha realizado distintos proyectos personales galardonados en certámenes cómo el World Press Photo, Sony World Photography Awards, Poy Latam o el Premio Agustí Centelles de fotoperiodismo.

Ha publicado en medios internacionales cómo TIME, Paris-Match, Der Spiegel o Aftenposten, entre otros. 

En 2013 inicia su etapa como videógrafo codirigiendo el cortometraje Calcio Storico premiado por el World Press Photo y el POY Latam (categoría “Multimedia”), y es galardonado con el Premio al Mejor Documental en el BCN Sports Film Festival.

En 2014 estrena su primer largometraje documental, La caja de cerillas, basado en la experiencia personal y profesional del fotoperiodista español Joan Guerrero. Recientemente ha estrenado su cortometraje documental 103, basado en la carta escrita por el primer paciente que salió con vida de la UCI del Hospital de Bellvitge tras superar la COVID-19. Actualmente, combina su trabajo de fotógrafo y de videógrafo freelance en diferentes proyectos periodísticos.

Lo real no destiñe de Erica Voget y Bernardo Greco

Proyecto finalista de la convocatoria Premio Joan Guerrero

Museu de Pintura

Trabajo fotográfico documental en contexto de encierro de las personas transexuales y transgénero. Pabellones de diversidad de género de la Unidad Penitenciaria de Florencia Varela de Buenos Aires (Argentina).

Las personas de la comunidad trans conviven con uno de los patrones de violencia y discriminación más amplios en la sociedad.

Marlene Wayar, activista trans y psicóloga argentina, participó en la redacción de un texto que describe su sentir con esa realidad, ampliando la voz de las compañeras y siendo reflejo de una lucha que viene avanzando lentamente en la conquista de derechos:

“Recluidas en sus reducidos claustros, posan como si el catre fuera cualquier flor, exponen sus pieles y nuestras huellas en ellas; dan a ver las heridas que les hemos provocado, para que veamos que son inmateriales y que se asoman en sus ceños, las miradas a la nada, la sonrisa que no termina de cuajar. Cualquier ser nace para la libertad, corre hacia ella, pero en el abandono, la falta de guía y resguardo, se sale al mundo a mutilar toda autodeterminación. Y estas son las consecuencias de ser niñez y pensarse libres. Un mundo entero ha prediseñado penitenciarías para quienes no se amolden a la celda de lo hombre y lo mujer. Desamparo familiar, expulsión escolar, falta de empleo y hambre para comer, campos de prostitución, y allí exponerse a todo; sobrevivir escapando, migrar, caer, no poder escapar, ser presa fácil u obvia, no tener voz creíble y ser creíble de cualquier barbaridad. Pero ahí la estrategia es convencerse de la belleza propia, aceptar el juego y lograr dar vuelta a la lente, ser libre en su encierro y preguntar con sus miradas: ¿en qué tipo de cárcel estoy yo?”.

Marlene Wayar, marzo de 2021

Erica Voget y Bernardo Greco

Erica Voget y Bernardo Greco son una pareja de fotógrafos creadores de diferentes proyectos fotográficos documentales como Memoria escolar (www.memoriaescolar.org – Fotografía y Educación rural), Bajo el mismo sueño y Lo real no destiñe.

Valiéndose de la fotografía como herramienta de investigación social, buscan aportar elementos para abordar temáticas sociales, documentales y políticas.mantienen sus derechos de autor y, como consecuencia, la posibilidad de divulgar y comercializar sus proyectos.

Erica Voget, fotógrafa, se ha graduado en Calígrafía pública en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires y es diplomada en Investigación y Conservación de Fotografía Documental por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.

www.ericavoget.com

Bernardo Grego, director de arte y fotógrafo, ha estudiado Diseño en el grado de Comunicación visual de la Universidad Nacional de La Plata.

Autoretrato

Oír un río de Baltasar López García

Proyecto ganador de la convocatoria Beca Josep Gol

El Tenyidor

En 2004, el botánico-paisajista Gilles Clement escribió El manifiesto del tercer paisaje para defender los espacios residuales: los que quedan fuera del ordenamiento y que “ni expresan poder ni sumisión”.

Estos lugares tienen una dinámica acogedora: son, a la vez, frágiles y ricos. En ellos impera la mezcla y están situados en las orillas de los ríos, en los rincones más olvidados de la sociedad. Su mantenimiento es casi inexistente y depende de la conciencia colectiva. 

El río Vinalopó cruza la provincia de Alicante, y es —con sus 81 km— el río autóctono más importante. Atraviesa 15 poblaciones y da nombre a tres comarcas convirtiéndose, así, en testigo oculto de su historia.

Su escaso caudal —empobrecido por vertidos de todo tipo— y su alta salinidad y toxicidad han propiciado su abandono, su desprecio y la coexistencia de sus habitantes de espaldas a él. El abandono no lo protege, sino que lo castiga, en un momento crítico en el que el medio ambiente, mundialmente, está herido de muerte, cerca del punto de no retorno.

Oír un río es un viaje por las riberas del río en el que yo jugaba de niño y que visibiliza a nuestros entornos cercanos y a sus habitantes, reivindicando, a través de su descubrimiento, su protección.

Parte de las imágenes han sido reveladas por el propio río con la técnica de la cianotipia, dejando que su agua contaminada revele su condición de río herido.

Retrato de Alberto Verdù

Enfermero de profesión y estudiante de fotografía, Baltasar ha cursado sus estudios en la Escuela Mistos de Alicante y ha ampliado su formación asistiendo a talleres organizados e impartidos en el Grupo Fotográfico Petrer (Alicante).

Su obra Baixamar —que refleja el trabajo diario de las mariscadoras gallegas y pretende ser un documento gráfico del esfuerzo y superación de la mujer en uno de los trabajos más duros y casi exclusivamente femenino, el marisqueo a pie ha sido expuesta individualmente en Novelda (Alicante) y en O Grove (Pontevedra) en 2015.

error: Este contenido esta protegido!!!
Esta web usa cookies para mejorar tu experiencia. Asumiremos que aceptas la política si sigues usando este sitio.    Más información
Privacidad